Tres exmilitares
del Ejercito Español han sido identificados desde el pasado enero como miembros
de células yihadistas
La operación, desarrollada en Melilla y Nador (Marruecos), está
bajo la supervisión del magistrado titular del Juzgado Central de Instrucción
número tres de la Audiencia Nacional, quien ha declarado las actuaciones
secretas. Según informa el Ministerio del Interior, la investigación continúa
abierta.
El jefe de la célula desmantelada hoy en la ciudad española de
Melilla y la vecina marroquí de Nador en un operativo conjunto es un
melillense, hermano de un hombre que sirvió en el pasado en el Ejército
español.
El detenido, que había viajado a Mali y también a otros lugares
para practicar la yihad, se encargaba de captar adeptos en Marruecos,
especialmente en la zona de Nador, en el noreste del país magrebí.
Al parecer, el trato con su hermano le había permitido
ejercitarse en el manejo de armas y técnicas de combate, y de algún modo esto
le facilitó convertirse en líder de esta célula transfronteriza que
supuestamente se había declarado fiel a la organización Estado Islámico (EI).
Por su parte, el hermano del detenido sirvió en el ejército
español y también está actualmente relacionado con el yihadismo, aunque se
desconoce su paradero y se cree que puede estar en algún escenario del
conflicto, según las fuentes. El resto de los detenidos son marroquíes y han
sido arrestados en Nador.
Tres exmilitares vinculados a la yihad
Tres exmilitares españoles han sido identificados desde el
pasado enero como miembros de células yihadistas, aunque sólo uno de ellos ha
sido detenido, mientras que los otros habrían huído a Malí o Irak.
El primer yihadista del que se tuvo conocimiento su antigua
vinculación al Ejército fue Jamal Alcala Damir, exmilitar que perteneció nueve
años a la Legión y que tras abandonar las Fuerzas Armadas en 2005 comenzó a
reclutar a simpatizantes.
Como ha ocurrido con la célula desarticulada hoy, este exmilitar
también estaba afincado en la ciudad de Nador y en el momento de su detención
el pasado mes de enero se dedicaba a reclutar adeptos en distintas ciudades
marroquíes. Al parecer, durante sus años en las Fuerzas Armadas, Jamal Alcala
Damir estuvo desplegado en Irak, donde, según consta en los informes de la Legión,
se negó a repeler ataques de células yihadistas contra las tropas españolas.
El pasado mayo, otra célula terrorista fue desarticulada con la
detención de 26 personas. La investigación confirmó que uno los presuntos
miembros de esta red que no pudo ser arrestado, Zakaria Said Mohamed, también
sirvió en las Fuerzas Armadas durante tres años.
Según la investigación, en el momento de la desarticulación de
la célula este exmilitar se encontraría en Malí realizando labores de
adiestramiento operativo sobre colocación de artefactos explosivos y manejo de
armas.
El tercer exmilitar del que se tiene constancia es el
identificado en la investigación que ha llevado al desmantelamiento hoy de otra
célula yihadista en Melilla y Nador. Como el primero, perteneció a la Legión y
es hermano del presunto cabecilla del grupo, también español.
Este exmilitar asesoró al grupo terrorista en el manejo de armas
y explosivos y actualmente se le sitúa en Siria o Irak combatiendo en las filas
de Estado Islámico, han precisado a Europa Press fuentes de la lucha
antiterrorista.
La cañada de Hidum, en Melilla, custodiada
La Policía ha registrado hoy la vivienda del presunto líder de
la célula del Estado Islámico (EI), en el barrio de la Cañada de Hidum, donde
la Policía Nacional custodia la entrada de la calle Osa Mayor en su
ramificación con la calle Tolomeo, a espaldas de la denominada Mezquita Blanca.
La zona, uno de los barrios más deprimidos de la ciudad autónoma
y cuya población es mayoritariamente musulmana, también está controlada con un
despliegue de agentes equipados desde el inicio de la operación, sobre las seis
y media de la mañana.
El detenido se encontraba en el interior de la vivienda durante
el registro, antes de ser trasladado a los calabozos de la Jefatura Superior de
Policía de Melilla y después a la Audiencia Nacional.
Más arrestos este año
A lo largo de 2014 se han intensificado las operaciones contra
estas células. Sólo entre marzo y agosto de este año, la Policía y la Guardia
Civil han detenido a 24 personas, la mayoría de ellas pertenecientes a células
destinadas a reclutar y enviar terroristas a zonas de conflicto. Además hay
tres casos que ya habían retornado de esos lugares. Éstos constituyen la
principal preocupación de los gobiernos occidentales.
Los arrestos a lo largo de este año han tenido lugar en Ceuta
Melilla, Málaga, Almería, Madrid y Ávila. El último caso en territorio español
era hasta ahora el arresto de dos jóvenes, una de ellas menor de edad, que
fueron detenidas c uando ya estaban dispuestas a cruzar la frontera con
Marruecos y desde ese lugar viajar a Siria o Irak.
Además, el pasado agosto también, las autoridades marroquíes en
colaboración con la policía española desarticularon una célula de captación y
envió de yihadistas a Irak y Siria para Estado Islámico. Fueron arrestadas
otras nueve personas que actuaban en las ciudades de Castillejos (vecina de
Ceuta), Tetuán y Fez, en el centro de Marruecos.
Según un balance de Interior de principios de septiembre, la
cifra detenciones por actividades relacionadas con el terrorismo yihadista ha
crecido significativamente, ya que desde 2013 se ha detenido a 44 personas -una
cifra que incluye a los arrestados en territorio español-, mientras que desde
2001 hasta 2013 se había detenido a un total de 78.

